CAMPAÑA DE CONCIENCIACIÓN POR LA PUREZA RACIAL: NO PASARÁ. ¡VIVA LA MONARQUÍA!

Se acercan las fechas más entrañables del año (lo siento, también durante estas fechas la cursilería y la ñoñeria se incrementan de manera exponencial). Vuelve a acecharnos la inexorable gilipollez del ibérico que no quiere ser ibérico porque es más moderno el ser de otro lado de este continente o de otros continentes.
Los arbolitos, las bolitas, los gorritos coloraos, han sustituido al típico, artístico y enternecedor Belén. Aquellas felicitaciones de Pascuas de hace no mucho han sido eliminadas por los ja ja ja, feliz Navidad peliculeros y cocacolainómanos.
Estamos acabando con nuestras tradiciones paletas y arcaicas para caer de rodillas, a cuatro patas y directamente despatarraos ante las modernas y progresistas tradiciones de los demás ( a ser posible yanquis, y eso que no les tragamos por ser muy infantiles).
Nos empeñamos en avanzar tanto que renegamos de la Monarquía milenaria para depositar la papeleta de esta festiva ilusión en la urna de una República geriátrica. Hemos derrocado a los Reyes Magos para entronizar a un viejo seboso, borracho y casi me atrevería a decir que con muchos visos de pederasta. Volvemos a ser conquistados por otro imperio … el de las marcas y su publicidad.

Y por el progreso, claro.

Pues bien, yo me niego a ser modelno y progresista. Yo quiero que vuelvan nuestras tradiciones, adornar el mueble de la tele con el Belén y tener preparadas unas copitas de sidra El Gaitero y polvorones de La Estepa y turrones de Jijona y Alicante para saciar las sed del camino de sus Graciosas Majestades, sus pajes y sus camellos.

Por este motivo, y por otros muchos, pero no quiero ser prolijo en la relación, voy a iniciar una campaña contra las nuevas Navidades y su máximo representante … Papá Noel.
Espero, deseo, que los miles de lectores, visores y escuchadores de este blog se afilien a mi campaña. No podemos dejar resquicios a las tradiciones de otros … tenemos que tener valor suficiente para defender a capa y espada (turrón y polvorón mediante) nuestra racial tradición.

Con dos cojones:
¡el gordo viejuno no pasará por los conductos de las campanas extractoras de nuestras cocinas!.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.